Programa covid-19 Lock Businesses - Laboratorio Clínico Hematológico

PROGRAMA COVID-19 LOCK BUSINESSES

Autores: Jairo A. Mesa Arango*, Natalia Loaiza Díaz**

* Científico de Laboratorio Molecular, PhDc en biología, Laboratorio Clínico Hematológico S.A. Medellín, Colombia.

** Jefe de Patología Clínica, Médica Especialista en Microbiología, Laboratorio Clínico Hematológico S.A. Medellín, Colombia.

La reactivación económica lleva a la normalización de la presencialidad en los lugares de trabajo. Durante la actual pandemia, no deja de ser preocupante para las empresas el riesgo de contagio de COVID-19 al interior de ellas. Un foco de infección puede llevar al aislamiento domiciliario e incapacidad laboral de sus colaboradores, a disminución de las horas de trabajo e incluso, al cierre parcial o total de las empresas. 

Es por esto que se continúan aplicando medidas de contención, que incluyen la implementación de protocolos de desinfección de áreas de trabajo y pertenencias del personal, el uso de elementos de protección personal, el distanciamiento físico, el monitoreo del estado de salud de los empleados y la realización de pruebas de laboratorio, entre las que se encuentran la detección de anticuerpos (pruebas serológicas), la detección de antígeno y pruebas moleculares, como la RT-PCR en tiempo real (reacción en cadena de la polimerasa con transcripción reversa en tiempo real) específica para el virus SARS-CoV-2 (COVID-19) y la RT-PCR Multiplex en paneles de diagnóstico sindrómico, como el panel respiratorio 2.1 (RP2.1) del sistema BioFire® FilmArray®.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la realización de pruebas para la detección oportuna de casos de COVID-19 minimiza los riesgos de contagio al interior de las empresas y fomenta la confianza del público al que se ofrecen productos y servicios. Además, reduce hasta en un 50% la cantidad de horas de trabajo perdidas (figura 1) y disminuye el grado de alteración de las actividades en los sitios de trabajo. Igualmente, facilita la adopción de medidas de prevención, la organización de turnos de trabajo y el reemplazo de personas debido a incapacidades (1). Esto permite mantener la labor empresarial de forma organizada, eficaz y segura, a la vez que impulsa la actividad económica con los consumidores.

Figura 1. Correlación entre la pérdida de horas de trabajo prevista (porcentaje), y la realización de pruebas de detección de COVID-19 y el rastreo de contactos (45 países). Gráfico adaptado del Observatorio de la OIT: El COVID-19 y el mundo del trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (2020) (1).

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El modelo de detección de COVID-19 recomendado en este documento, debe ir enlazado con el trabajo de los equipos de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) de cada empresa, cuyo esfuerzo continuo consiste en fomentar en los colaboradores hábitos seguros dentro y fuera del lugar del trabajo, y garantizar las condiciones necesarias para el cumplimiento de las rutinas de desinfección (lavado de manos y desinfección de puestos de trabajo), uso del tapabocas, distanciamiento social, reducción de reuniones presenciales y aglomeraciones, y supervisión de la adherencia a las mismas. Esto, unido a la detección temprana de la infección con las pruebas antes mencionadas, contribuye a contener la propagación del virus dentro del ambiente laboral. 

COVID-19 y pruebas diagnósticas

La COVID-19 es una infección respiratoria aguda, en la que los síntomas más frecuentes son dolor de garganta, malestar general, dolor de cabeza, cansancio y dolor muscular, que pueden estar acompañados de pérdida del olfato y el gusto, fiebre, diarrea y tos, entre otros. En la mayoría de los casos transcurre de forma leve o asintomática, y en aproximadamente el 15% de los pacientes se presenta dificultad para respirar u otras situaciones clínicas que requieren atención hospitalaria (2)

Una vez la persona se contagia puede transmitir la infección, en la mayoría de los casos, durante los siguientes 14 días. De manera fundamental, la efectividad del diagnóstico por el laboratorio dependerá de la prueba seleccionada para la fase de la infección en la que se encuentra el individuo.

Fase temprana de la infección en sintomáticos y asintomáticos

Las pruebas de elección durante esta etapa son aquellas que detectan directamente el material genético del virus (ARN viral), como es el caso de las pruebas de RT-PCR SARS-CoV-2 y RT-PCR Múltiplex, como el panel respiratorio RP2.1 de BioFire® FilmArray®.

RT-PCR SARS-CoV-2:

Es una técnica molecular de reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real, que detecta los ácidos nucleicos del virus SARS-CoV-2 (COVID-19), mediante la amplificación de algunos de sus genes (E, RdRP/S y N). La prueba tiene la capacidad de detectar desde  50 copias/mL (sensibilidad analítica), para cada uno de los genes blanco  y una especificidad del 100%. La sensibilidad y especificidad diagnóstica aproximada es del 70% y 95%, respectivamente (3). La prueba se aplica en muestras de hisopado nasofaríngeo y orofaríngeo preservadas en medio de transporte viral (MTV) y los resultados están disponibles entre 24 y 48 horas.

BioFire® FilmArray® Panel respiratorio RP2.1:

Es una prueba de PCR multiplex anidada, en tiempo real (RT-PCR), diseñada para detectar y diferenciar simultáneamente los ácidos nucleicos de 18 virus y 4 bacterias causantes de infección respiratoria aguda, entre ellos el virus SARS-CoV-2 (COVID-19), con una sensibilidad de 97.6 % y una especificidad de 99.8 % respecto a la PCR (4). La prueba se hace en muestra de hisopado nasofaríngeo y los resultados están disponibles en menos de 2 horas.

El panel respiratorio RP2.1 de BioFire® FilmArray®, además de detectar el SARS-CoV-2, permite la detección de otros microorganismos responsables de infecciones respiratorias, como los Adenovirus, Coronavirus 229E, Coronavirus HKU1, Coronavirus NL63, Coronavirus OC43, Metapneumovirus humano, Rinovirus/Enterovirus humano, Influenza A (incluidos los subtipos H1, H3 y H1-2009), Influenza B, Virus de la parainfluenza 1, Virus de la parainfluenza 2, Virus de la parainfluenza 3, Virus de la parainfluenza 4, Virus sincitial respiratorio, Bordetella parapertussis, Bordetella pertussis, Chlamydia pneumoniae y Mycoplasma pneumoniae.

La detección de los ácidos nucleicos virales, mediante la RT-PCR, indica la presencia de SARS-CoV-2 en la muestra y confirma el diagnóstico de la infección (4), apoya al médico tratante en el manejo terapéutico de los enfermos y brinda herramientas para tomar decisiones de impacto epidemiológico tanto al interior de la empresa como en el grupo familiar y social del empleado.

Los resultados negativos en estas pruebas se han asociado a factores como: concentración del virus (conocida como carga viral) por debajo del límite de detección de la prueba, problemas en la toma, transporte y conservación de las muestras, o a que las pruebas se apliquen en un momento inadecuado respecto al ciclo natural de la infección (4).

Fase intermedia de la infección en sintomáticos y asintomáticos

Después del día 11 de la infección se detectan los anticuerpos de tipo IgM producidos contra el SARS-CoV-2, cuyo descenso tiende a observarse hacia la cuarta semana. Los anticuerpos del tipo IgG específicos contra el virus, generalmente, se hacen detectables tres (3) días después de la aparición de los IgM, es decir, hacia el día 14 de la infección, perduran más en el tiempo y su presencia, indica una infección anterior o resuelta (5). Durante la etapa intermedia, la carga  viral empieza a ser menos detectable, por lo que en algunas ocasiones el médico se puede apoyar en la medición de anticuerpos para la toma de decisiones diagnósticas, terapéuticas y de impacto epidemiológico (6)

Los anticuerpos son detectados en sangre con el uso de pruebas serológicas disponibles comercialmente bajo diversas metodologías, como inmunoensayos cromatográficos, inmunoensayos enzimáticos en microplacas (ELISA) y en sistemas automatizados (6). Los tests SARS-CoV-2 IgM e SARS-CoV-2 IgG son pruebas de inmunoanálisis quimioluminiscente de micropartículas (CMIA) para la detección cualitativa de los anticuerpos tipo IgM e IgG contra la proteína S (spike o espícula) del virus SARS-CoV-2, que se pueden realizar en muestras de suero o plasma humano. Para ambos anticuerpos el punto de corte de la prueba es 1.00. Para la interpretación de los resultados se debe considerar negativo todo valor menor de (<) 1.00 y positivo si es mayor o igual a (≥) 1.00. Los resultados, como en todos los casos, se deben analizar teniendo en cuenta el contexto clínico y epidemiológico del paciente (7,8).

La medición de anticuerpos tiene una sensibilidad aproximada del 92% cuando la prueba es realizada entre los días 11 y 15 posteriores al inicio de los síntomas de la infección; esta cifra se puede elevar al 98% si la técnica empleada es la quimioluminiscencia. La sensibilidad de las pruebas de quimioluminiscencia es inferior cuando su aplicación se hace en una fase muy temprana de la infección, así como en personas que han tenido infección asintomática o en las que se desea medir inmunidad postvacunal. Sin embargo, es importante tener presente al analizar los resultados, que el hecho de que la prueba no detecte anticuerpos o los reporte muy bajos, no es indicativo de que la persona no tenga inmunidad; muy probablemente se creó memoria inmunitaria que se hará evidente en el caso de una nueva exposición al virus (9).  

Debido a que la utilidad de las pruebas de antígeno se limita a población sintomática en días muy específicos de la infección por SARS-CoV-2, en la organización se determinó que es de mayor efectividad y conveniencia emplear pruebas moleculares, que buscan el material genético del virus, y pruebas serológicas, que buscan anticuerpos contra el virus, para apoyar el diagnóstico de COVID-19 y realizar vigilancia intensificada en las empresas.

El uso de las pruebas moleculares y serológicas en el momento adecuado y en correlación con la práctica de las medidas preventivas antes mencionadas, así como con los hallazgos clínicos y el riesgo de exposición del trabajador, permiten tener una visión clara acerca de posibles infecciones con SARS-CoV-2. Además, ayudan a optimizar recursos y apoyan la toma de decisiones en cuanto a aislamiento y manejo adecuado, según cada caso (figura 1) (6)

Días desde la infección

Figura 1. Presencia de la carga viral y de anticuerpos generados en pacientes según la evolución de una infección por SARS-CoV-2. Tomada y modificada de Díaz-Castrillón FJ y Toro-Montoya AI. Medicina & Laboratorio 2020; 24:183-205 (6).

El modelo de atención para la detección de COVID-19 ofrecido a las empresas incluye (figura 3):

1.

Realización de una valoración del riesgo por un médico internista subespecialista en infectología, a través de teleconsulta, para definir la prueba de elección de acuerdo al contexto de cada individuo.

2.

Toma de muestras domiciliaria o en sede, según se acuerde, realizada por profesionales en microbiología, que cumplen estrictamente los protocolos de bioseguridad (uso de elementos de protección personal y aplicación de protocolos de desinfección, entre otros), lo que garantiza una atención segura y procesos confiables. Las muestras recolectadas en domicilio son movilizadas en automóviles para garantizar el cuidado, protección y estabilidad durante el transporte. Contamos con monitoreo de temperatura de forma continua y en línea por red celular, en nuestros vehículos.

3.

Realización de pruebas de RT-PCR por parte de personal de microbiología capacitado en la ejecución de pruebas de biología molecular, para los casos individuales de sospecha o para seguimientos periódicos, según la necesidad de la empresa y el tipo de convenio.

4.

Entrega de resultados para cada paciente, a través de nuestra plataforma web https://lch.com.co/, que brinda toda la seguridad necesaria para garantizar la confidencialidad de los mismos.

5.

Asesoría médica postest personalizada a cada paciente, realizada por un médico internista subespecialista en infectología, para la interpretación de los resultados y entrega de recomendaciones.

6.

Informe detallado del estado de infecciones por SARS-CoV-2 en la empresa, con sugerencias de conducta a seguir, realizadas por el médico Internista Infectólogo (previo consentimiento de cada persona a quien se le aplique la prueba). 

7.

Todos nuestros procesos cuentan con el respaldo y supervisión permanente de médicos especialistas en las diferentes áreas del laboratorio clínico.

Figura 2. Modelo de atención para la detección empresarial de COVID-19, diseñado con base en los lineamientos nacionales para el uso de pruebas diagnósticas para COVID-19 (10). RT-PCR: reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa reversa en tiempo real; IgM: inmunoglobulina M; IgG: inmunoglobulina G. 

Prueba molecular por BioFire® FilmArray® o específica para SARS-CoV-2. 

* Realizar prueba molecular por metodología BioFire® FilmArray® o específica para SARS-CoV-2, según consideración médica.

Bibliografía