Citometría de flujo - Laboratorio Clínico Hematológico

Citometría de flujo

Citometría de flujo

Citometría de flujo para el estudio de neoplasias hematológicas

Autor:

Dra. Vanessa Santiago Pacheco

Médica Patóloga, Laboratorio Clínico Hematológico S.A. Medellín, Colombia.

Figura 1. Visualización de poblaciones celulares en sangre medular, según su complejidad citoplasmática (SSC-A) y la expresión de CD45 (Antígeno común leucocitario).

La citometría de flujo es una herramienta rápida, confiable y económica para establecer el origen monotípico o politípico de una población celular, lo que permite su uso para valorar el compromiso medular por linfomas y otras enfermedades hematopoyéticas (7).

La inmunofenotipificación por citometría de flujo es un componente esencial en el diagnóstico de las leucemias agudas; permite la valoración rápida e integral de los antígenos de membrana e intracelulares relevantes expresados por las células leucémicas según su estado de maduración y progenie, lo que facilita la identificación y caracterización de los blastos, la asignación del linaje celular, la valoración de posibles blancos terapéuticos y la predicción de algunas alteraciones genéticas (8).

La sangre periférica y medular son las muestras más analizadas por citometría de flujo; sin embargo, cualquier tejido en el que puedan aislarse células individuales en suspensión  puede ser analizado de esta manera, por ejemplo, el líquido cefalorraquídeo, pleural y ascítico (9), incluso muestras lisadas de tejidos sólidos como los ganglios linfáticos.

Aplicaciones

La citometría de flujo es una prueba de laboratorio, de procesamiento rápido, alta sensibilidad y especificidad analítica, que permite la caracterización de las poblaciones celulares de una muestra; con aplicaciones en el diagnóstico preciso y oportuno, la clasificación, el pronóstico y el seguimiento del tratamiento de numerosas neoplasias hematológicas.

Esta tecnología mide y analiza de forma simultánea múltiples características de las células mientras están suspendidas en un fluido del sistema y pasan a través de un rayo de luz, tales como el tamaño relativo, la complejidad relativa o granularidad, y la intensidad de fluorescencia relativa. Estas características se determinan usando un sistema óptico-electrónico que registra la manera en que la partícula (o célula) dispersa la luz o emite fluorescencia (1).

Este método de estudio ha sido empleado por más de 40 años en el diagnóstico y monitoreo de las neoplasias hematopoyéticas (2)(3), a través del uso de anticuerpos monoclonales marcados con fluorocromos, que están dirigidos cada uno contra una molécula específica de la superficie, el citoplasma o el núcleo de los leucocitos y precursores hematopoyéticos (4). Los estudios iniciales se realizaban con anticuerpos individuales o con una combinación de dos anticuerpos, lo que limitaba la sensibilidad para detectar poblaciones celulares minoritarias. Con la disponibilidad de nuevos fluorocromos y tinciones, el análisis actual se hace de rutina con 8 a12 anticuerpos diferentes en un solo tubo de muestra (4)(5)(6).

Ventajas y limitaciones

La citometría de flujo ha demostrado ser una herramienta muy útil y versátil en el diagnóstico y seguimiento de las enfermedades hematológicas, además de otras numerosas aplicaciones. Los avances en electrónica, software y en reactivos en los últimos años han simplificado algunos aspectos de la citometría de flujo y ha permitido combinar distintos anticuerpos en un solo tubo de muestra, lo que ha facilitado, a su vez, la identificación de poblaciones anormales (9).

Esta es una técnica muy sensible y objetiva que permite analizar un gran número de células en corto tiempo (5.000 a 20.000 eventos/segundo) y usar más de un anticuerpo a la vez para identificar subpoblaciones dentro de una población heterogénea. Esta capacidad de adquirir grandes cantidades de células (eventos) ha hecho posible la detección de células anormales en cantidad escasa, que puedan persistir después del tratamiento, para realizar la medición de la enfermedad mínima residual y adicionar estos datos a los tratamientos personalizados (8).

Históricamente, la citometría de flujo ha sido percibida como una técnica altamente dependiente de la experiencia y con baja reproducibilidad; sin embargo, la realización de consensos ha permitido el desarrollo de paneles estandarizados para la aproximación diagnóstica rápida y precisa, además de la clasificación de las neoplasias hematológicas y el seguimiento de las mismas, como el consorcio Euroflow® (10).

Otra limitante que se ha descrito en el estudio de la citometría de flujo es la ausencia de una valoración morfológica de las células neoplásicas, ya que esto es parte esencial del diagnóstico y clasificación de las enfermedades hematopoyéticas. Es por esto que la evaluación del inmunofenotipo se debe realizar en conjunto con la observación y análisis de la biopsia del tejido afectado; tales como el extendido de sangre periférica, la biopsia y aspirado de médula ósea, o la biopsia de ganglio linfático. En el contexto ideal para el paciente, estas muestras deben ser valoradas por el mismo especialista para llegar a un diagnóstico integral.

El Laboratorio Clínico Hematológico en la clasificación de las neoplasias hematológicas

Disponemos de la citometría de flujo para muestras de médula ósea, sangre periférica, líquidos y biopsias de tejido, ajustada a los protocolos y paneles determinados por el consorcio Euroflow® (4) y con acceso a las bases de datos del mismo para alcanzar un diagnóstico reproducible.

Nuestro tiempo de entrega de resultados  es de dos (2) días hábiles, con reporte telefónico inmediato en caso de obtener valores críticos, como el diagnóstico de leucemias agudas o linfomas de alto grado.

Desde la División de Hematología Diagnóstica, ofrecemos un Informe Integrado de Hematopatología, tanto para casos propios como para el servicio de interconsulta especializada; un informe que, más allá del reporte de hallazgos histopatológicos e inmunofenotípicos, brinda un análisis completo y especializado de cada paciente en un contexto global. Esto, con el fin de  proporcionar una correlación clínica, morfológica y de laboratorio que le permita al médico tratante un enfoque práctico y que aporta valor al manejo y beneficio clínico del paciente.

Garantizamos el contacto directo y el trabajo en equipo con nuestros especialistas en hematopatología, para la discusión y el análisis conjunto de casos de difícil enfoque o manejo, y para el reporte inmediato de casos urgentes o de enfermedad aguda. Además, ofrecemos la posibilidad de interconsultas remotas para casos complejos, con expertos internacionales en el área de hematopatología, hematología de laboratorio y citometría de flujo.

 

Figura 2. Poblaciones celulares en médula ósea, de izquierda a derecha: citometría de flujo, aspirado y biopsia.

Bibliografía